| Andrés Carne de Res, el epicentro de la febril rumba bogotana |
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| sábado, 29 de diciembre de 2007 | |
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El restaurante-bailadero Andrés Carne de Res es un lugar privilegiado para la febril rumba bogotana y, por su peculiar decoración, estilo y ambiente original, se ha convertido en un lugar imprescindible para los turistas que visitan esta capital. El prestigio alcanzado tras 25 años de funcionamiento en una vieja casona de madera, en la sabana de Bogotá, lo ha llevado a convertirse en el sitio de diversión más visitado por nacionales y extranjeros para disfrutar de la verdadera rumba colombiana. Para sus adictos comensales, el Andrés Carne de Res es único en Latinoamérica. Desde sus molinos de viento en la entrada y hasta los numerosos objetos, máscaras, fotos y lámparas rojas que cuelgan de su techo, lo hacen incomparable. "Es un museo abierto. Hay colgados desde un maletín de un abuelito, hasta una lata dentro de un cuadro, desde una marca antigua, hasta un aviso de un bus", señaló el comediante colombiano Andrés López, uno de sus más asiduos visitantes. El restaurante tiene un estilo cargado en adornos que parecería estridente en cualquier otro lugar, pero que convierte a este bailadero en un punto donde conviven codo a codo en la pista de baile grandes artistas, deportistas, políticos y rumberos anónimos. La fama del restaurante es atribuible a la exquisita comida tradicional colombiana, en la que predominan las carnes y parrilladas, y –sobre todo- al arte que lo rodea y la música que acompaña las atiborradas noches de fiesta bogotana. "Es un lugar padrísimo. Su decoración es única. No se cómo describirla, tiene de todo un poco, mucho colorido, mucho objeto de nuestra raíz hispana", afirmó el turista mexicano Miguel Jacinto, mientras observa el menú. La vieja casona de madera cuenta con 550 mesas para albergar cada noche hasta a dos mil comensales, quienes hacen largas filas desde temprana hora para asegurarse un sitio en el interior del local y poder disfrutar de una noche rodeada de magia multicolor. La política de la empresa es inflexible, las reservas son respetadas hasta las 20:00 horas y después, si alguien quiere sentarse dentro, debe esperar en las mesas instaladas en el patio hasta que se desocupe algún lugar en el salón principal. "Están llegando de todos los países. Nos visitan figuras importantes. Tuvimos la fortuna de tener a (Diego) Maradona, Shakira y (al corredor de autos) Juan Pablo Montoya, esto nos complace", sostiene el jefe de Protocolo, Robinson Escobar. La lista de personajes de la farándula y la política, así como de extranjeros que lo visitan es interminable y "cada vez se nos llena más la casa, cada vez nos llega más gente de otras partes del mundo", añadió. Uno de los adornos más preciados es una copia amplificada del recibo amplificado en el que figura la firma por el maestro Fernando Botero, el más universal de los artistas plásticos, con el pago de poco más de un millón de pesos (unos 500 dólares). Situado a sólo 35 kilómetros de Bogotá, el restaurante bailadero Andrés Carne de Res emerge como el sitio de diversión más apetecido en las tardes y noches para los amantes del buen comer, la cultura y –sobre todas las cosas- del baile. La música inunda el lugar con ritmos que van desde la clásica salsa colombiana, la cumbia, el vallenato, un buen rock, canciones de Juanes y Shakira, y hasta el ahora infaltable reggaetón, los cuales suenan hasta el amanecer. Los 300 estudiantes universitarios contratados como meseros deben multiplicarse para ofrecer un servicio impecable y cumplir hasta la más mínima necesidad de los comensales. "Andrés Carne de Res, tiene el conjunto perfecto que uno busca al comer o tener una noche de rumba. Una decoración maravillosa y un servicio excelente", afirmó la publicista colombiana Eleonora Cárdenas. "Aquí muchos corazones se han roto y otros se han reconciliado", señaló Escobar, mientras en el altoparlante suena la marcha nupcial para anunciar el compromiso matrimonial de uno de los clientes del restaurante. Los espacios estrechos que separan a cada una de las mesas del bailadero no son obstáculo para que teatreros y comparsas recorran el lugar como parte de las actividades que buscan divertir a los visitantes. En Andrés Carne de Res todo es permitido. En las jornadas de los viernes y sábados las mesas de madera se convierten en pistas de baile y cualquier rincón se acomoda para que todos disfruten de la auténtica rumba colombiana. "Es algo totalmente diferente, es espectacular, la decoración me encanta, la comida es muy buena, la atención es excelente y la música buenísima", afirmó la administradora de empresas Lucía Zambrano. En el sitio nunca faltan las mujeres hermosas y por el restaurante desfilan reinas de belleza, modelos, artistas y presentadoras de la televisión colombiana que a diario llegan a disfrutar de la comida o el baile. Para el jefe de protocolo del lugar, la clave del éxito de Andrés Carne de Res es el ambiente familiar que se respira, "el escenario romántico" que se percibe y la prioridad en la atención al cliente. "Los que llegan a Colombia no pueden irse sin conocer el restaurante y los que han venido se han ido satisfechos y contentos. Esperamos que nuestros comensales sigan creciendo", puntualizó. Artículo tomado de: Mundo Hispano - USA Comentarios (0)
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